Esta solución consiste en un sistema de alertas agrícolas offline con una fácil visualización, estilo semáforo de riesgo, mediante SMS y WhatsApp ligero, así como paneles comunitarios impresos, ayudando a los agricultores menos digitalizados y facilitándoles la toma de decisiones para proteger sus cultivos, sin utilizar tecnología complicada y sin dependencia de una conexión constante a Internet.
Se utilizan datos satelitales de humedad proporcionados por Sentinel-1, de NDVI proporcionados por Sentinel-2, de temperatura superficial proporcionados por Sentinel-3 y de anomalías en precipitaciones por Copernicus Climate Data Store.
Los pequeños agricultores enfrentan una creciente vulnerabilidad ante fenómenos climáticos extremos, degradación de suelos, sequías, lluvias intensas y cambios impredecibles en los patrones agrícolas. En muchas regiones rurales, especialmente en comunidades con conectividad limitada, el acceso a información climática y agrícola en tiempo real es insuficiente o inexistente.
Aunque existen plataformas de monitoreo satelital y pronóstico climático, la mayoría requieren conexión constante a internet, conocimientos técnicos especializados o dispositivos de alto costo. Esto genera una brecha tecnológica que deja fuera a miles de agricultores familiares que dependen de decisiones rápidas y precisas para proteger sus cultivos y garantizar su seguridad alimentaria.
Además, durante emergencias climáticas o interrupciones de conectividad, las comunidades rurales suelen quedar aisladas de información crítica relacionada con lluvias, riesgos de inundación, estrés hídrico, plagas o cambios bruscos en las condiciones meteorológicas.
La región de América Latina y el Caribe es una de las más expuestas a pérdidas agrícolas provocadas por eventos climáticos extremos, pero lamentablemente, la vulnerabilidad en este sentido no depende únicamente de la amenaza climática, sino que también está relacionada con factores internos como la limitada infraestructura digital, la falta de sistemas de comunicación adaptados al entorno rural y el acceso desigual a información útil para la toma de decisiones. Además, muchas comunidades agrícolas carecen de sistemas de alerta temprana que funcionen cuando las redes de internet o telefonía presentan interrupciones.
Dentro de esta realidad, fortalecer la resiliencia agrícola requiere no solo generar información, sino garantizar que esta pueda llegar a quienes la necesitan en el momento adecuado y mediante canales accesibles.
Esta propuesta nació a partir de la siguiente pregunta:
¿Cómo garantizar que las alertas climáticas y agrícolas lleguen a los pequeños agricultores incluso cuando no existe conectividad confiable?
Si bien la disponibilidad de datos satelitales abiertos ha revolucionado la capacidad de monitorear el territorio, aún existe una brecha importante entre la generación de información y su llegada efectiva a las comunidades rurales.
Los datos de observación terrestre permiten detectar condiciones asociadas a sequías, exceso de humedad, inundaciones, estrés hídrico y cambios en la cobertura vegetal. No obstante, estos datos suelen permanecer en plataformas técnicas o sistemas especializados que no siempre son accesibles para productores agrícolas.
Ante esta situación, el equipo se planteó el desafío de transformar la información satelital y meteorológica en alertas comprensibles, oportunas y accesibles para agricultores que operan en entornos con conectividad limitada.
Así surge AgroSeñal, una plataforma comunitaria de resiliencia agrícola que combina datos satelitales, sensores locales y comunicación offline para ofrecer alertas tempranas y recomendaciones prácticas a pequeños agricultores.
La solución integra información proveniente de satélites Copernicus y sistemas meteorológicos para generar alertas sobre sequías, exceso de humedad, riesgo de inundaciones, estrés térmico en cultivos y posibles afectaciones por plagas o enfermedades.
Estas alertas se distribuyen mediante nodos comunitarios locales que funcionan incluso con conectividad limitada. Los nodos pueden sincronizar información cuando existe acceso a Internet y luego compartirla localmente mediante redes de bajo consumo energético, radio o WiFi comunitario.
AgroSeñal prioriza la accesibilidad, utilizando interfaces simples, lenguaje local y recomendaciones accionables adaptadas al contexto agrícola de cada comunidad.
Con AgroSeñal, se abordan los retos de traducir datos satelitales complejos en alertas simples y accionables, reducir la dependencia de internet para la comunicación de riesgos, mejorar la capacidad de respuesta de pequeños agricultores ante amenazas climáticas, fortalecer la resiliencia comunitaria mediante redes locales de comunicación y facilitar la toma de decisiones agrícolas basadas en evidencia.
La propuesta consiste en pasar de sistemas centralizados de información a una red distribuida de comunicación comunitaria que mantenga informados a los productores antes, durante y después de eventos extremos.
AgroSeñal responde directamente al desafío de “Fomentar la resiliencia de los pequeños agricultores” al proporcionar herramientas accesibles de monitoreo y alerta temprana basadas en tecnología espacial.
La propuesta fortalece la capacidad de adaptación de las comunidades agrícolas mediante:
El proyecto contribuye además con los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con hambre cero, acción por el clima, innovación e infraestructura resiliente.
AgroSeñal utilizará datos y servicios del programa espacial europeo Copernicus, según se detalla a continuación:
El proyecto también contempla la integración de:
AgroSeñal busca ser modular y adaptable, permitiendo su implementación en distintas regiones agrícolas de América Latina y otras zonas vulnerables.
El desarrollo de AgroSeñal se plantea como un proceso progresivo, enfocado en crear una solución tecnológica accesible, resiliente y adaptada a las condiciones reales de los pequeños agricultores de América Latina y el Caribe. A diferencia de muchas plataformas agrícolas digitales, AgroSeñal prioriza la simplicidad, la conectividad limitada y la facilidad de adopción por parte de productores que no cuentan con acceso constante a Internet o herramientas tecnológicas avanzadas.
La estrategia de implementación se divide en cinco fases principales, permitiendo validar gradualmente los componentes técnicos, la utilidad práctica de las alertas y la aceptación por parte de las comunidades agrícolas. Este enfoque busca garantizar que la solución responda efectivamente al desafío de fortalecer la resiliencia de los pequeños agricultores mediante el uso de datos satelitales de Copernicus y mecanismos de comunicación accesibles.
FASE 1: Identificación de necesidades y selección de comunidades piloto
La primera etapa consiste en identificar las principales amenazas climáticas que afectan a los pequeños agricultores de la región objetivo. Para ello, se realiza un análisis de eventos históricos de sequías, exceso de lluvias, olas de calor y anomalías de humedad del suelo, complementado con entrevistas a productores, asociaciones agrícolas y cooperativas locales.
Paralelamente, se seleccionan las comunidades piloto donde se implementará AgroSeñal. Los criterios de selección incluyen la alta dependencia de la agricultura familiar, las limitaciones de conectividad digital, la exposición frecuente a riesgos climáticos y la existencia de organizaciones comunitarias o asociaciones agrícolas.
Esta fase permite definir los cultivos prioritarios, los calendarios agrícolas locales y los tipos de alertas que generarán mayor valor para los productores.
Como resultado, se obtiene una línea base que servirá para calibrar los modelos de alerta y adaptar la plataforma a las necesidades reales de cada territorio.
FASE 2: Integración y procesamiento de datos satelitales de Copernicus
Una vez definidas las zonas piloto, se desarrolla el núcleo de inteligencia territorial de AgroSeñal mediante la integración de datos provenientes del programa Copernicus.
Se utilizan principalmente las siguientes fuentes:
Los datos son procesados automáticamente mediante servicios en la nube y algoritmos de análisis geoespacial desarrollados con herramientas de código abierto.
A partir de esta información se generan indicadores simplificados para cada comunidad agrícola, los cuales involucran:
La complejidad técnica del análisis satelital permanece oculta para el usuario final, quien recibe únicamente alertas prácticas y fáciles de interpretar.
FASE 3: Desarrollo del motor de alertas y sistema de semáforo agrícola
En esta fase se construye el componente central de AgroSeñal: el motor de alertas tempranas.
Los algoritmos combinan información satelital, datos climáticos históricos y umbrales agrícolas específicos para determinar el nivel de riesgo en cada comunidad.
Los resultados se traducen en un sistema visual tipo semáforo:
🟢 Verde: condiciones favorables para el cultivo.
🟡 Amarillo: se detectan señales tempranas de riesgo, donde se recomienda vigilancia y preparación.
🟠 Naranja: riesgo significativo, donde se sugieren acciones preventivas específicas.
🔴 Rojo: amenaza alta o inminente, donde se recomienda ejecutar medidas de protección inmediata.
Además de indicar el nivel de riesgo, cada alerta incluye recomendaciones prácticas adaptadas al contexto agrícola local, por ejemplo:
El objetivo es transformar información satelital compleja en decisiones concretas y accionables para los agricultores.
FASE 4: Implementación de la red comunitaria de distribución offline
Una de las principales innovaciones de AgroSeñal es garantizar que las alertas lleguen a productores con conectividad limitada.
Para ello se implementa una arquitectura híbrida de comunicación basada en múltiples canales:
SMS de bajo consumo
Los agricultores reciben mensajes cortos con el nivel de riesgo y la recomendación principal.
WhatsApp ligero
Para usuarios con acceso intermitente a Internet, se distribuyen alertas mediante mensajes de texto optimizados que requieren muy poco consumo de datos.
Paneles comunitarios
Se instalan carteles físicos en asociaciones agrícolas, centros comunales, cooperativas y mercados locales.
Estos paneles muestran:
Nodo comunitario local
Cada comunidad cuenta con un nodo coordinador, administrado por asociaciones agrícolas o líderes comunitarios.
Este nodo actúa como punto de recepción, validación y difusión de las alertas, fortaleciendo la resiliencia colectiva y reduciendo la dependencia de infraestructura digital compleja.
Este enfoque busca asegurar que ningún agricultor quede excluido por limitaciones tecnológicas.
FASE 5: Validación en campo y escalamiento regional
La fase final contempla la validación del sistema en condiciones reales mediante pilotos con agricultores y organizaciones locales.
Durante esta etapa se evalúan indicadores como:
Los resultados obtenidos permitirán mejorar continuamente los modelos de riesgo y optimizar los mecanismos de comunicación.
Una vez validado el modelo en las comunidades piloto, AgroSeñal podrá escalar hacia otras regiones agrícolas de Centroamérica y América Latina, incorporando nuevos cultivos, amenazas climáticas y fuentes de información satelital.
A largo plazo, la plataforma evolucionará hacia una red regional de resiliencia agrícola comunitaria basada en observación de la Tierra, contribuyendo a la seguridad alimentaria y al fortalecimiento de los pequeños productores frente a los efectos crecientes del cambio climático.
Resultado esperado
Al finalizar estas etapas, AgroSeñal contará con un sistema operativo capaz de transformar datos satelitales avanzados de Copernicus en alertas simples, comprensibles y accesibles para miles de pequeños agricultores, permitiéndoles anticiparse a riesgos climáticos, proteger sus cultivos y fortalecer su capacidad de adaptación ante eventos extremos.
Seguidamente, se detallan los componentes de un modelo de negocio Canvas, con el fin de ilustrar la manera en que el proyecto AgroSeñal puede convertirse en un startup.
Ventaja competitiva
AgroSeñal se diferencia de otras plataformas porque no depende exclusivamente de Internet ni de smartphones avanzados. Su combinación de observación de la Tierra mediante herramientas y recursos de Copernicus, alertas simplificadas y nodos comunitarios offline permite llegar a agricultores que normalmente quedan excluidos de las soluciones digitales, generando un impacto directo en la resiliencia climática y la seguridad alimentaria de las comunidades rurales.
La propuesta combina impacto social y sostenibilidad económica mediante un modelo de servicios escalable.
Las fuentes de ingresos incluyen:
AgroSeñal permite reducir pérdidas agrícolas, optimizar recursos y fortalecer la capacidad de respuesta ante eventos climáticos extremos, generando valor para productores e instituciones.
Para el proyecto, se tiene un presupuesto estimado de $8000 USD, divididos en cinco rubros, los cuales se desglosan a continuación:
| Rubro | Costo estimado (USD) |
| Desarrollo tecnológico | $ 4000 |
| Infraestructura y nodos comunitarios | $ 1500 |
| Procesamiento de datos geoespaciales | $ 1000 |
| Capacitación comunitaria | $ 1000 |
| Imprevistos | $ 500 |
| TOTAL | $ 8000 |
Esta inversión se proyecta a un año plazo, donde en cada rubro se planea realizar lo siguiente:
Desarrollo tecnológico - $ 4000 USD
Creación de la plataforma web y el sistema de alertas automatizadas.
Infraestructura y nodos comunitarios - $ 1500 USD
Prototipado de los nodos locales y equipamiento básico de comunicación.
Procesamiento de datos geoespaciales - $ 1000 USD
Configuración de flujos de monitoreo e integración de las fuentes satelitales y climáticas.
Para este rubro, una herramienta clave es SNAP del programa Copernicus.
Capacitación comunitaria - $ 1000 USD
Talleres con asociaciones agrícolas, manuales de uso y materiales didácticos.
Imprevistos - $ 500 USD
Contingencias técnicas y operativas.
AgroSeñal nace como una solución para comunidades agrícolas vulnerables, pero tiene potencial de expansión regional.
Corto plazo
Implementación piloto con asociaciones agrícolas en Costa Rica para validar la generación y distribución de alertas.
Mediano plazo
Integración con instituciones agrícolas nacionales y sistemas oficiales de gestión del riesgo.
Largo plazo
Creación de una red regional de comunidades agrícolas conectadas mediante tecnologías resilientes, compartiendo información climática y experiencias de adaptación.
La arquitectura modular permitirá replicar la solución en otros países de América Latina y el Caribe, utilizando datos abiertos de Copernicus y herramientas de bajo costo.
Como equipo, estamos participando por tercera vez en un hackathon de Copernicus, reforzando nuestro compromiso con el uso de datos satelitales para enfrentar desafíos reales. Aunque no somos expertos en teledetección, compartimos una visión clara: colaborar desde nuestras disciplinas con propuestas que aporten al bienestar y resiliencia de las comunidades en América Latina y el Caribe. Nuestro enfoque multidisciplinario y complementario nos convierte en un equipo preparado para transformar datos complejos en soluciones accesibles y útiles para la gestión del riesgo de desastres.