TAWRI

TAWRI convierte datos Copernicus en alertas comunitarias bilingües para que pequeños agricultores andinos actúen antes de perder sus cultivos por heladas y sequías.

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  • Fomentar la resiliencia de los pequeños agricultores

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TAWRI: Alerta Satelital Climática para Comunidades Andinas

El problema

La parroquia rural de Zumbahua (ver Figura 1), ubicada en la provincia de Cotopaxi, Ecuador, se compone de 30 comunidades indígenas que viven a más de 3.500 m.s.n.m. Estas comunidades andinas sustentan su seguridad alimentaria con cultivos como la papa, el chocho, la cebada, la avena y las habas. Sin embargo, se han visto afectadas por los efectos del cambio climático, como heladas y sequías cada vez más intensas, que destruyen las cosechas sin previo aviso. Este fenómeno ha empujado a familias enteras hacia la inseguridad alimentaria, debido a la falta de herramientas de anticipación adaptadas a su realidad. Es así que, los actores locales como instituciones gubernamentales y presidentes de las comunidades, no cuentan con ningún sistema de alerta calibrado para su escala y su idioma.


                                                                        Figura 1. Ubicación de la zona de estudio.

La solución: TAWRI

TAWRI (Inspirado en el término kichwa para el tarwi, la leguminosa andina de la resiliencia) es un sistema de alerta temprana climática que integra datos gratuitos de Copernicus con un programa comunitario de formación, para que líderes y agricultores locales puedan anticipar y responder a riesgos antes de que destruyan sus cultivos. TAWRI se plantea como un piloto replicable: comenzando en Zumbahua, con vocación de escala a cualquier parroquia andina de la región.

¿Cómo funciona?

  • Monitoreo satelital continuo: Sentinel-1 para erosión/suelo, Sentinel-2 para vegetación y humedad (ver Figura 2), ERA5 para temperatura y riesgo de heladas, y el Copernicus Emergency Management Service (CEMS) para alertas de sequía.
  • Modelo de riesgo localizado: cruza variables climáticas con el calendario agrícola andino de cada comunidad, generando alertas diferenciadas por tipo de cultivo y altitud.
  • Canal de alerta accesible: notificaciones SMS y mensajes de voz en kichwa y español, adaptados a zonas con conectividad limitada o nula.
  • Programa de formación comunitaria: capacitación a los presidentes de las 28 comunas y técnicos del GAD para interpretar mapas de riesgo y activar protocolos de respuesta: coberturas, riego de emergencia, selección de variedades resilientes (ver Figura 3).

Figura 2. Arquitectura técnica y flujo operativo del Sistema TAWRI. El proceso describe el ciclo completo de la información.

Figura 2. Análisis preliminar del Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI) en el territorio piloto para evaluar la salud de los cultivos de altura.

Figura 3. Flujo del sistema TAWRI. desde las fuentes de datos Copernicus hasta las acciones agroecológicas en campo.

¿Por qué TAWRI es diferente?

Existen sistemas de alerta meteorológica nacionales como el INAMHI, pero no están calibrados para la escala parroquial ni comunican sus resultados en formatos accesibles para comunidades rurales indígenas. TAWRI cierra esa brecha combinando la precisión de Copernicus con un modelo de gobernanza comunitaria.

El diferenciador más profundo es la Guía Visual TAWRI: un manual impreso bilingüe kichwa/español con ilustraciones simples que muestran qué hacer ante cada tipo de alerta. Diseñado para contextos de analfabetismo y sin conectividad: un agricultor que nunca vio un satélite puede entender en segundos — helada → cubre tus cultivos → avisa a tu presidente de comuna. Mientras otros sistemas terminan en un dashboard, TAWRI termina en las manos del agricultor.

Reto al que responde

TAWRI responde al Reto de Seguridad Alimentaria, contribuyendo directamente a anticipar pérdidas de cultivos en comunidades andinas vulnerables mediante tecnología espacial gratuita de Copernicus.

Nuestro equipo — Ecuador

Somos seis personas vinculadas a la Universidad Regional Amazónica Ikiam, con perfiles complementarios diseñados específicamente para este reto:

PerfilRol en TAWRI
Henry Conteron (Ing. en Geociencias)Director de Proyecto & Líder de Geotecnología. Responsable del procesamiento de imágenes satelitales Copernicus (Sentinel-1 para erosión/suelo, Sentinel-2 para vegetación y humedad, ERA5 para temperatura y riesgo de heladas), modelado espacial de riesgo y arquitectura de datos del motor automatizado de alertas.
Jamira Ochoa (Lcd. en Biocomercio)Co-Directora de Proyecto & Líder de Estrategia Institucional. Responsable del modelo de sostenibilidad financiera para el BID, articulación formal con el GAD Parroquial de Zumbahua y la ONG CAAP, y diseño del protocolo de difusión de alertas: definir quién recibe la alerta en el GAD, por qué medio y cómo garantizar que llegue a los presidentes de las 28 comunas.
Leonardo Proaño (Ing. en Biotecnología)

Especialista en Fisiología Vegetal y Análisis de Datos. Responsable de definir los umbrales críticos de estrés hídrico y térmico en los cultivos andinos que activan las alertas del sistema. Interpreta los índices satelitales desde la perspectiva fisiológica del cultivo y apoya en la arquitectura de datos del motor automatizado de alertas.

Maria Auquilla (Ing. en Biotecnología)Especialista en Comunicación Intercultural y Diseño de Alertas. Responsable de convertir las alertas técnicas en mensajes simples, accionables y bilingües (kichwa/español) dirigidos al GAD y los líderes comunitarios. Diseña las plantillas de alerta bajo el formato: qué va a pasar, qué deben hacer, a quién deben avisar. Adapta el lenguaje y formato al contexto de comunidades con analfabetismo y baja conectividad.

Amanda Andrango (Est. de Ing. Agroecología)

Especialista en Validación Agronómica de Campo. Responsable de validar en territorio que las alertas generadas correspondan con la realidad del cultivo: identificación de variedades locales resilientes, diseño del calendario agroecológico andino y protocolos de respuesta ante heladas y sequías con las comunidades de Zumbahua.
Tomiris Hinojosa (Est. de Ing. Agroecología)Especialista en Contenido Técnico Agrícola. Responsable de definir el contenido agronómico detrás de cada alerta: qué acciones concretas debe tomar el agricultor ante cada riesgo climático (uso de coberturas orgánicas, ahumado controlado, riego de emergencia, cosecha anticipada). Este contenido alimenta tanto las alertas simples como el manual ilustrado de campo.

Impacto esperado

  • Corto plazo: 28 comunidades con capacidad de anticipar heladas y sequías al menos 5 días antes del evento.
  • Mediano plazo: reducción estimada de pérdidas de cosecha del 30–40%, basada en resultados de sistemas de alerta temprana implementados en comunidades andinas de Bolivia y Perú (FAO, 2019; CGIAR, 2021).
  • Escalabilidad: el modelo es replicable en cualquier parroquia andina de Ecuador, Perú o Bolivia con acceso a datos Copernicus, sin costo adicional de infraestructura satelital.

Modelo de sostenibilidad

El piloto tiene una duración de 12 meses, financiado a través del premio BID. Los recursos se destinarán a tres componentes principales: el desarrollo e implementación del sistema de procesamiento satelital con datos Copernicus, la infraestructura de alertas SMS y voz mediante plataforma de software en la nube especializado, y la impresión y distribución de la Guía Visual TAWRI — una guía por familia en las 30 comunidades de Zumbahua.

Los costos de operación son estructuralmente bajos: los datos de Copernicus son gratuitos, el procesamiento satelital lo realiza el equipo técnico propio, y el costo por alerta SMS es mínimo. Esto permite que el sistema sea sostenible a largo plazo sin depender de ingresos comerciales.

Tras el piloto, la operación continua del sistema recae en el GAD Parroquial de Zumbahua, integrándose en su presupuesto anual de desarrollo agrícola. El servicio es completamente gratuito para las comunidades. Para la escala a otras parroquias andinas de Ecuador, Perú o Bolivia, se buscará financiamiento a través de fondos de adaptación climática como el GCF, BID Lab o el MAATE, o alianzas con organizaciones como la ONG CAAP que ya operan en territorio.

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