1+1=3: ¡Ojo! + Copernicus Observar desde el espacio. Comprender desde el territorio con las comunidades indígenas y locales de la Amazonía colombiana
Contexto: Amazonía colombiana
En Colombia, la Amazonía representa alrededor del 42 % del territorio nacional y una parte significativa de ella se encuentra bajo gobernanza de pueblos indígenas titulares de territorios colectivos.
Estos territorios sostienen sistemas alimentarios ancestrales basados en la interacción equilibrada entre bosque, agua, biodiversidad y conocimiento tradicional. Para muchas comunidades indígenas, el bosque constituye simultáneamente una despensa alimentaria, una farmacia natural y su hogar ancestral.
Sin embargo, este equilibrio enfrenta crecientes presiones derivadas de la expansión agrícola y ganadera, la minería (oro, cobre y metales de tierras raras), petróleo y gas, las economías ilícitas y otros procesos de transformación territorial que aceleran la degradación de los ecosistemas amazónicos.
Esta situación se refleja en las cifras del IDEAM, que durante la última década han identificado a la Amazonía como el principal foco de deforestación del país. Dependiendo del año analizado, en los diez últimos años la región ha concentrado entre el 56 % y más del 68 % de la deforestación nacional. La mayor parte de esta pérdida de bosque se concentra en Meta, Guaviare, Caquetá y Putumayo, territorios que conforman el denominado Arco Amazónico de Deforestación.
2. Problema: Debilitamiento de sistemas alimentarios ancestrales y riesgos para la seguridad alimentaria en territorios indígenas de la Amazonía colombiana
La expansión ganadera, los monocultivos (aceite de palma, eucaliptos), la minería, las economías ilícitas y otras presiones territoriales generan procesos de deforestación y degradación ambiental que afectan la capacidad de los ecosistemas amazónicos para sostener agua, biodiversidad y recursos naturales esenciales para la vida de las comunidades.
Como consecuencia, se debilitan progresivamente los sistemas alimentarios ancestrales basados en la pesca, las chagras tradicionales, la recolección de frutos silvestres, la caza y el aprovechamiento sostenible del bosque. Esto incrementa los riesgos para la seguridad alimentaria, la resiliencia comunitaria y la autonomía territorial de los pueblos indígenas amazónicos.
Adicionalmente, las comunidades y las instituciones cuentan con capacidades limitadas para detectar tempranamente estas amenazas, comprender sus patrones territoriales y responder oportunamente antes de que sus impactos se conviertan en crisis ambientales y alimentarias.
3. Brecha de información
Lo que los satélites ven y lo que no pueden explicar
Los sistemas de observación de la Tierra como Copernicus permiten detectar cambios territoriales, variaciones en la cobertura vegetal, incendios, inundaciones y otras anomalías ambientales a gran escala. Sin embargo, presentan limitaciones inherentes a la observación remota que dificultan la interpretación completa de los fenómenos observados.
La información satelital se basa en sensores y análisis de señales geoespaciales que permiten identificar patrones y posibles anomalías territoriales. No obstante, determinadas situaciones requieren validación en terreno para confirmar su naturaleza, comprender su contexto y reducir incertidumbres asociadas a la interpretación remota. Por ejemplo, una cobertura vegetal puede corresponder tanto a bosque conservado como a determinados monocultivos, o una anomalía térmica puede sugerir la existencia de un incendio sin permitir comprender completamente sus causas o implicaciones locales.
Adicionalmente, la observación satelital no puede capturar de manera completa dimensiones humanas, sociales y operativas asociadas a los cambios detectados, tales como afectaciones a comunidades locales, conflictos territoriales, transformaciones productivas o dinámicas sociales que influyen directamente en la seguridad alimentaria y la gestión sostenible del territorio.
Por otra parte, las comunidades locales poseen un conocimiento profundo y permanente de sus territorios. Sin embargo, con frecuencia carecen de herramientas estructuradas que les permitan transformar ese conocimiento en evidencia georreferenciada, verificable y utilizable para procesos de monitoreo y toma de decisiones.
Como resultado, existe una brecha entre la capacidad de observación remota de los sistemas satelitales y el conocimiento territorial disponible en terreno. Esta brecha limita la validación de eventos detectados desde el espacio y reduce la comprensión integral de los riesgos que afectan los sistemas alimentarios y los territorios amazónicos.
El modelo híbrido espacial–terrestre propuesto por ¡Ojo! busca cerrar esta brecha combinando la capacidad de detección satelital de Copernicus con procesos de validación territorial realizados por comunidades locales mediante evidencia georreferenciada, videográfica y contextual. Mientras la observación satelital permite identificar dónde ocurre un cambio, la evidencia territorial ayuda a comprender qué está ocurriendo, cuáles podrían ser sus causas y qué impactos sociales, ambientales o productivos genera en el territorio. De esta manera, el sistema fortalece la confiabilidad de la información territorial y mejora la capacidad de interpretación y toma de decisiones.
4. Solución: inteligencia satelital y territorial comunitaria para la protección de sistemas alimentarios ancestrales de la amazonia colombiana
Proponemos integrar los datos de observación de la tierra del programa Copernicus con el sistema ¡Ojo!, una infraestructura de inteligencia territorial comunitaria que ya ha sido piloteada con comunidades indígenas amazónicas y que cuenta con aproximadamente 500 registros verificables, trazables, georreferenciados y respaldados mediante metadatos y evidencia videográfica.
Estos registros documentan transformaciones territoriales asociadas a procesos de deforestación, expansión ganadera, establecimiento de monocultivos de palma aceitera y otras anomalías socioambientales relevantes para la gestión sostenible del territorio y la protección de los sistemas alimentarios locales.
La lógica de la solución es simple: mientras Copernicus permite identificar anomalías y cambios territoriales desde la observación satelital, ¡Ojo! aporta capacidades de validación territorial en terreno mediante comunidades locales equipadas con herramientas digitales de captura georreferenciada y videográfica.
Esta integración permite, en primer lugar, confirmar el evento detectado; en segundo lugar, caracterizarlo con mayor precisión, identificando la naturaleza de la transformación observada, ya sea un proceso de deforestación, un incendio, una actividad extractiva, la expansión de monocultivos u otros cambios en el uso del suelo; y, finalmente, contextualizarlo mediante información generada por quienes habitan y conocen el territorio.
Como resultado, la anomalía detectada deja de ser únicamente una señal geoespacial y se convierte en un evento territorial mejor comprendido. El sistema no solo identifica dónde ocurre un cambio, sino que ayuda a entender qué está ocurriendo, cuáles podrían ser sus causas, qué presiones están actuando sobre el ecosistema y cuáles son sus posibles implicaciones para las comunidades locales y sus sistemas alimentarios.
Esta capa de validación, caracterización y contextualización aporta un valor estratégico para el análisis de riesgos y la toma de decisiones, al enriquecer significativamente la base de información sobre la cual autoridades, organizaciones, comunidades y otros actores diseñan respuestas, priorizan intervenciones y orientan medidas de prevención, mitigación o restauración.
Nuestra propuesta complementa la capacidad de teledetección de Copernicus aportando algo que la observación remota no puede generar por sí sola: contexto territorial verificable. En otras palabras, aporta rostro, narrativa y explicación a los hotspots identificados desde el espacio, permitiendo comprender mejor los procesos que están detrás de los puntos rojos.
Partimos de una premisa sencilla: cuanto mejor comprendemos una problemática, mayor es nuestra capacidad para diagnosticarla, intervenirla y, en el mejor de los casos, prevenirla.
Adicionalmente, la integración entre observación satelital y validación territorial contribuye a reducir incertidumbres asociadas a posibles falsos positivos y falsos negativos en la detección e interpretación de procesos de deforestación, degradación y cambio de uso del suelo. Esto fortalece la confiabilidad de la información utilizada para iniciativas de sostenibilidad, monitoreo ambiental y cadenas de suministro libres de deforestación, tanto a nivel nacional como internacional.
Por ello consideramos que la integración entre Copernicus y ¡Ojo! genera un efecto multiplicador: la combinación de ambos sistemas produce un resultado superior al que cada uno podría alcanzar por separado.
5. Valor agregado de la solución
Un modelo híbrido donde 1 + 1 = 3
La integración entre Copernicus y ¡Ojo! crea un modelo híbrido de monitoreo espacial y territorial que combina las fortalezas de la observación satelital con la validación comunitaria en terreno. Mientras Copernicus permite detectar anomalías y generar alertas tempranas a gran escala, ¡Ojo! permite validar, caracterizar y contextualizar dichas alertas mediante evidencia georreferenciada, videográfica y conocimiento territorial local.
Esta complementariedad genera un resultado superior al que ambos sistemas podrían alcanzar por separado y produce los siguientes beneficios:
Valor agregado adicional: la reducción de incertidumbres en procesos de deforestación y cambio de uso del suelo también puede fortalecer mecanismos de trazabilidad y monitoreo asociados a cadenas de valor libres de deforestación, un aspecto cada vez más relevante para mercados, reguladores y actores comprometidos con la sostenibilidad a nivel nacional e internacional.
6. Desarrollo e implementación de la solución
La integración entre Copernicus y ¡Ojo! se realizará mediante una nueva capa tecnológica denominada Motor de Integración (Copernicus–¡Ojo!), diseñada para conectar la capacidad de observación satelital con la capacidad de validación territorial comunitaria.
El flujo operativo propuesto es el siguiente:
1. Detección y alerta: Copernicus identifica anomalías territoriales, cambios de cobertura vegetal, posibles procesos de deforestación, incendios u otras señales relevantes para la seguridad alimentaria y la sostenibilidad territorial.
2. Asignación territorial: el Motor de Integración recibe la alerta generada por Copernicus y asigna la verificación a un monitor indígena o territorial ubicado en la zona más cercana al evento detectado.
3. Validación en terreno: el monitor utiliza las herramientas digitales del sistema ¡Ojo! para capturar evidencia georreferenciada, videográfica y contextual. La información puede ser recolectada en modo offline y sincronizada automáticamente cuando exista conectividad.
4. Construcción de dataset híbrido: la evidencia territorial es incorporada a una base de datos que integra los datos de observación satelital de Copernicus + los datos reclectados por ¡ojo! (metadatos, evidencia audiovisual y conocimiento territorial comunitario).
5. Caracterización y taxonomía territorial: cada evento es clasificado utilizando una estructura taxonómica que permite identificar tanto el fenómeno específico observado como la categoría a la que pertenece.
Ejemplo:
Evento: Expansión ganadera
Macro categoría: Deforestación
Impacto potencial: Alto
Esta capa permite construir estadísticas, patrones territoriales y análisis comparativos sobre los principales factores que afectan los sistemas alimentarios y los ecosistemas amazónicos.
6. Priorización para la acción: una combinación de reglas operativas y revisión humana permite asignar niveles de prioridad a los eventos registrados.
La priorización considera factores como:
Por ejemplo, un incendio activo próximo a una comunidad o una fuente de agua podría ser clasificado automáticamente como prioridad roja y aparecer de manera inmediata en los tableros de monitoreo.
7. Visualización y toma de decisiones: la información priorizada es presentada mediante una plataforma SaaS que transforma la base de datos/dataset en mapas, indicadores y alertas comprensibles para facilitar la toma de decisiones por parte de comunidades, autoridades indígenas, gobiernos, organizaciones, empresas y otros actores territoriales.
El resultado final es un sistema capaz de detectar, alertar, entender, priorizar y facilitar la acción frente a fenómenos que afectan la sostenibilidad territorial y los sistemas alimentarios amazónicos.
Capas de la solución
1. Capa satelital: señales y anomalías territoriales detectadas mediante Copernicus, principalmente a través de Sentinel-2 para el monitoreo de cobertura vegetal, cambios de uso del suelo y transformaciones territoriales.
2. Capa territorial comunitaria: evidencia georreferenciada, videográfica y contextual generada con sistema ¡Ojo!
3. Capa de integración: motor de búsqueda de monitor y asignación para la validación y documentación de la alerta teledetectada.
4. Capa de taxonomía territorial: clasificación de eventos y construcción de conocimiento territorial estructurado.
5. Capa de priorización: asignación de niveles de riesgo e impacto para orientar la acción.
6. Capa de inteligencia territorial: construcción del dataset híbrido y análisis de patrones.
7. Capa de visualización y decisión: plataforma SaaS con mapas, indicadores y alertas para usuarios finales.
7. MVP existente (¡Ojo!)
¡Ojo! es una infraestructura de inteligencia territorial comunitaria ya piloteada en territorios amazónicos de Colombia. Durante 2025 fue utilizada por monitores comunitarios indígenas generando aproximadamente 500 registros territoriales trazables y verificables relacionados con cambios en el uso del suelo, actividades productivas y otras dinámicas territoriales socio ambientales.
Componentes actualmente operativos:
Aplicación móvil, Dispositivo reloj para monitoreo comunitario (Reloj con botón de pánico - innovación propia, piloteada y funcional- concebido como una herramienta de aceleración de captura de información y apoyo a la protección de monitores territoriales que operan en contextos de mayor exposición al riesgo), base de datos, portal de evidencia, red de monitoreo comunitario (monitores indígenas capacitados y vinculados al sistema), Relacionamiento y confianza territorial (Experiencia previa de trabajo y construcción de confianza con comunidades indígenas y afrocolombianas en regiones estratégicas de Colombia como Guaviare, Meta, Cauca y Chocó)
8. MVP nuevo -lo que construiremos-
La Hackathon permitirá desarrollar la primera versión funcional de integración entre observación satelital e inteligencia territorial comunitaria, conectando las capacidades existentes de ¡Ojo! con los servicios de observación de la Tierra de Copernicus.
Componentes nuevos
1. Motor de Integración Copernicus–¡Ojo!: nueva capa tecnológica encargada de relacionar anomalías detectadas por Copernicus con procesos de validación territorial comunitaria realizados mediante el sistema ¡Ojo!.
2. Sistema de asignación territorial: mecanismo para vincular alertas satelitales con monitores comunitarios ubicados en las zonas más cercanas al evento detectado, facilitando la validación en terreno.
3. Flujo híbrido de validación territorial: integración operativa entre el conjunto de datos brindados por Copernicus + sistema ojo + dato de validación.
4. Dataset híbrido Copernicus–Territorio: construcción de una base de datos que combine e integre toda la información recolectada en los pasos anteriores.
5. Sistema de caracterización territorial: clasificación estructurada de eventos observados en terreno para comprender mejor la naturaleza de las transformaciones detectadas.
Ejemplo:
Evento: Actividad extractiva en cauce hídrico
Macro categoría: Degradación ambiental
Impacto potencial: Alto
6. Sistema de priorización para la acción
Aplicación de reglas de decisión para organizar eventos según su nivel de urgencia, impacto potencial y riesgo para los sistemas alimentarios.
Ejemplo:
Prioridad Roja:
Prioridad Amarilla:
Transformaciones territoriales con impactos potenciales de mediano plazo.
7. Dashboard de inteligencia territorial: visualización integrada de riesgos territoriales organizados por macrocategorías, tales como deforestación, degradación ambiental y cambios de uso del suelo. A través de mapas, indicadores y paneles de monitoreo, facilita la comprensión de las dinámicas territoriales observadas y apoya la toma de decisiones por parte de comunidades, autoridades indígenas, gobiernos y otros actores interesados.
8. Dashboard de seguridad alimentaria: visualización integrada de alertas alimentarias derivadas del análisis de riesgos territoriales previamente detectados y validados. Mediante mapas, indicadores y paneles especializados, permite identificar amenazas potenciales sobre chagras, fuentes de agua, áreas de pesca, caza, recolección y otros componentes de los sistemas alimentarios ancestrales, facilitando la toma de decisiones por parte de comunidades, autoridades indígenas y demás actores responsables de la gestión territorial y alimentaria.
Resultado esperado
Un MVP funcional capaz de:
Detectar → Alertar → Entender → Priorizar → Actuar
integrando observación satelital, validación comunitaria y análisis territorial en un único flujo operativo orientado a la toma de decisiones.
9. Modelo de negocio
La sostenibilidad de la solución se basa en la generación de inteligencia territorial verificable para apoyar procesos de monitoreo, gobernanza territorial, gestión ambiental y seguridad alimentaria.
El financiamiento inicial permitirá validar la integración entre Copernicus y ¡Ojo!, construir el primer dataset híbrido (espacial+ territorial) y desarrollar una versión funcional de la plataforma. Posteriormente, gobiernos, organizaciones, entidades ambientales, empresas, programas de cooperación y otros usuarios podrán acceder a la información mediante un modelo de licencia de acceso mensual o anual.
Clientes potenciales
Producto principal
Licencia de acceso a una plataforma de inteligencia territorial que integra observación satelital, validación territorial comunitaria y análisis de riesgos para apoyar la toma de decisiones.
La plataforma incluye:
Beneficio para las comunidades participantes
El modelo fortalece capacidades locales de monitoreo, gobernanza y protección territorial mediante acceso a herramientas digitales, infraestructura de conectividad, procesos de formación y participación activa en la generación de información estratégica sobre sus territorios. Asimismo, las comunidades participantes tendrán acceso a la plataforma y a los productos de información territorial y alimentaria generados por el sistema, fortaleciendo su capacidad para comprender riesgos, apoyar la toma de decisiones y ejercer una gobernanza territorial más informada.
Generación de ingresos
Una vez validado el piloto, la solución podrá evolucionar hacia un modelo SaaS basado principalmente en licencias de acceso a la plataforma de inteligencia territorial y seguridad alimentaria.
Las fuentes potenciales de ingreso incluyen:
Este modelo permitirá mantener y expandir la infraestructura tecnológica y territorial, fortalecer la red de monitoreo comunitario y garantizar la sostenibilidad operativa del sistema más allá de la financiación inicial del proyecto.
10. Conclusión
La integración entre Copernicus y ¡Ojo! busca transformar información territorial dispersa en inteligencia accionable para la toma de decisiones. Al combinar observación satelital, validación territorial comunitaria y conocimiento local verificable, la propuesta contribuye a que gobiernos, autoridades, organizaciones y empresas comprendan mejor los cambios que ocurren en el territorio y respondan de manera más efectiva a los desafíos asociados a la deforestación, la degradación ambiental y la seguridad alimentaria.
Además de la generación de datos trazables, caracterizados y contextualizados, la iniciativa busca fortalecer la capacidad colectiva para tomar decisiones mejor informadas, promover prácticas sostenibles y contribuir a la construcción de territorios más resilientes, economías más sostenibles y sistemas alimentarios más seguros para las comunidades que dependen de ellos.
11. Equipo
Marisol Sánchez Filósofa, desarrolladora , curso Copernicus (2025). Fundadora de ¡Ojo! Trustbrand Watch Colombia. Responsable de la arquitectura conceptual y tecnológica de la solución. Segundo lugar en la fase nacional de Suecia para Innovation Forum (2018). Top 5 de sostenibilidad en Suecia por la iniciativa ¡Ojo! en la Amazonía colombiana (2026).
Hans Sinclair Sachs Economista y administrador de empresas. Sueco, residente en Colombia, con maestría en Paz y Desarrollo. Responsable de estrategia, alianzas, sostenibilidad financiera y escalamiento del proyecto. Fundador de ¡Ojo! Trustbrand Watch Colombia. Segundo lugar en la fase nacional de Suecia para Innovation Forum (2018). Top 5 de sostenibilidad en Suecia por la iniciativa ¡Ojo! en la Amazonía colombiana (2026).
William Bernal Ingeniero electrónico con maestría en procesamiento de imágenes y señales. Más de 15 años de experiencia en inteligencia artificial y desarrollo tecnológico. Fundador de Vipo Group (Francia) y asesor tecnológico de la solución.
Jesús David Garavito Ingeniero Catastral y Geodesta, especialista en ordenamiento territorial, gestión ambiental y sistemas de información geográfica (SIG). Responsable de los componentes geoespaciales, cartográficos y de análisis territorial.
John Pardo Profesional en ciencias sociales y filosofía, con maestría en política educativa. amplia experiencia en formulación, implementación y gestión de proyectos públicos, coordinación de equipos y relacionamiento institucional a nivel local y nacional. Responsable de articulación institucional, gestión de actores y fortalecimiento territorial.